La parte trasera de un reloj

Sentir que el tiempo corre y que uno se detiene, un destiempo entre la realidad y la mente, como un retrato que se encuentra entre páginas de un libro y es pasado sin ser apreciada. Inquietud de una mente que desea funcionar haciendo decenas de cosas a la vez pero sentir que el limite  viene pronto, que nos encontramos al borde de que la luna brille y el tiempo se agote quedando a la deriva miles de preguntas e inquietudes forzadas a ser opacada y guardadas, siendo difuminadas en el interior de. Las luces de la ciudad corren demasiado rápido para poder atender las dudas de esta mente que se siente entre cuatro paredes sofocada por la presión. Y lo único que quiere es encontrar la manera de escapar, poder volar, alcanzar el cielo, rozar lo imposible y poder expresarse en todos los sentidos que se pueda.